Los antiguos japoneses creían que los dioses habían dotado a la tierra y al mar de poderes
curativos. Una leyenda popular cuenta la historia de un pescador que se adentra en el mar
para encontrar dos regalos especiales para su esposa enferma. A su regreso, le entrega agua
de la parte más profunda del océano y una delicada flor fresca.
Ella bebe una mezcla de pétalos triturados y agua, y casi al instante, su frágil cuerpo se
rejuvenece y sus mejillas resplandecen de luminosidad.
Síguenos en Instagram para contenido exclusivo y mucho más de Shinso SKIN CARE!
#SHINSOSKINCARE #SHINSO_JP